Por: Cecilia Puertas

Docente Investigadora

Con una poblaciรณn mundial actual de 7.7 billones de personas, cerca del 60% vive en las ciudades (en Amรฉrica Latina y el Caribe la cifra llega al 81%), la vida urbana se ha convertido en el ideal de un modo de vida. Sin duda no es difรญcil dejarse seducir, y llegar a depender, de las comodidades que ofrece: agua limpia con solo caminar dos pasos y abrir una llave, luz con un click, una cama cรณmoda, tener fuego para cocer los alimentos girando una perilla.

Para los โ€œcitadinosโ€ les resulta aterrador el solo pensar pasar una noche en una carpa, tener que ir al rรญo a baรฑarse o comer frรญo. Son muy pocas las personas que voluntariamente estรกn dispuestas a abandonar el estilo de vida de la ciudad: algunos deportistas, uno que otro aventurero o familia que quiere estar en contacto con la naturaleza por un par de dรญas.

Este no es el caso de los investigadores ambientales de campo, entre los que me incluyo. Esta gente se siente a gusto trabajando en condiciones duras, que para la mayorรญa de personas serรญan catalogadas de casi desdichadas: al sol y al agua, sin agua potable ni un baรฑo, muchas veces sin una cama, en el calor intenso o en el penetrante frรญo del pรกramo, por semanas o incluso meses ยฟQuiรฉn en su sano juicio se expone voluntariamente a semejante maltrato?

Estos seres raros, en general, son personas observadoras, curiosas, sensibles y muy tenaces, pero sobre todo descomplicadas, que han aprendido a apreciar las cosas simples de la vida, se conmueven cuando ven un atardecer o las estrellas y la luna, pero lo que mรกs les emociona es ver la vida en todo su esplendor y creerse al mismo tiempo sabios e ignorantes de todo lo que les rodea.

Los Biรณlogos y Gestores Ambientales estudian los seres vivos, como animales o plantas, y el mundo que les rodea, para aumentar nuestro conocimiento y entendimiento del medio ambiente, y ayudar a preservarlo. El reto es que mรกs personas se sumen a esta experiencia fantรกstica de aprendizaje y autoconocimiento.

La recompensa es inmensa, las aventuras y experiencias vividas, la comuniรณn intensa con la naturaleza y el amor por toda forma de vida. Al fin y al cabo ยฟcuรกntos de ustedes pueden decir que una vez se encontraron cara a cara con un jaguar y sobrevivieron para contarlo?